jueves, octubre 22

Hay que admitirlo, a las mujeres nos encanta sufrir. No existe un momento en nuestra vida que no esté ligado al sufrimiento. Vamos a analizar los siguientes casos:

  1. Tu novio te dejó, se cae el mundo a pedazos. Te tiras en la cama a comer helado, escuchas cualquier canción que te haga acordar a él, miras las películas que veían juntos, y te abrazás al oso de peluche que te regaló. NO, no tendría que ser así, mejor levantá el tubo del teléfono (que no te cuesta nada) llamá a tus amigas, salí al cine, a bailar y ROMPELA, demostrale que no vale la pena llorar por él.
  2. Tu banda favorita dá el último concierto y justo esa noche, tenés el cumpleaños 90 de tu bisabuela/o, que está viva de milagro, te querés matar. En vez de hacer lo posible por convencer a tu viejo de que te dejé ir al concierto, llenarle la cabeza diciéndole que vos te pagas las entradas, que vas con una amiga, que las llevan y las pasan a buscar y todas esas cosas que de nada sirven, hablalo con tu bisabuela/o que segurísimo está RE podrida de que le festejen todos los cumpleaños como si fueran los últimos y está segura de que va a vivir un año mas, y vas a ver que ella lo convence al toque.
  3. Las chicas te llaman para ir a pasar el día a una quinta, lo que es igual a: Pileta, chicos caños y toda la bola esa. Cuando te probás la bikini, te das cuenta de que, aparte de no haberte depilado, tenes 5 kilos de más, de vuelta, te queres matar. Ahora, en lugar de ponerte a gritar como una loca, llamar a tus amigas y decirles que no vas, inventandoles la peor escusa. Agarrás la Depilady, te depilás y en vez de la bikini te calzás esa trikini DIVINA que te regalaron el verano pasado, si total, quien te va a venir a mirar los rollitos justo ahora!
  4. Tenés un cumple en un restó super top de Palermo, te comprás un vestidito divino, te calzas unos tacos chinos y, por si era poco, vas a la peluqueria. Cuando llegás a la fiesta te das cuenta de que la cumpleañera tiene el mismo vestido que vos. Seguramente, tu primer reacción va a ser encerrarte del baño y no salir de ahi durante toda la noche. Pero no, en vez de eso, vas y le preguntas a la cumpleañera donde lo compro, que talle es y todas esas cosas que preguntamos las mujeres, después de eso, te asegurás de que todo el mundo empieze a joder y a reirse de la coincidencia, y así quedaste como el alma de la fiesta.
  5. Acabas de llegar a un boliche, mirás para todos lados y cuando tu vista llega a la barra, ves que hay un rubio divino mirandote. Por lo general en esta situación lo que solemos hacer es inmediatamente después de que nos damos cuenta, empezamos a cuchichear con nuestro grupo de amigas, estas por lo general, nada disimuladas, empiezan a mirarlo, y en ese momento, quedaste como la tonta del siglo. Ahora, si en vez de eso, vas hasta la barra a pedir algo, justo al lado de él, mientras esperas le preguntas el nombre y cuando te dan el trago, agarrás y te las tomás para la pista, cuanto apostamos a que te sigue?

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