Hay que admitirlo, a las mujeres nos encanta sufrir. No existe un momento en nuestra vida que no esté ligado al sufrimiento. Vamos a analizar los siguientes casos:
- Tu novio te dejó, se cae el mundo a pedazos. Te tiras en la cama a comer helado, escuchas cualquier canción que te haga acordar a él, miras las películas que veían juntos, y te abrazás al oso de peluche que te regaló. NO, no tendría que ser así, mejor levantá el tubo del teléfono (que no te cuesta nada) llamá a tus amigas, salí al cine, a bailar y ROMPELA, demostrale que no vale la pena llorar por él.
- Tu banda favorita dá el último concierto y justo esa noche, tenés el cumpleaños 90 de tu bisabuela/o, que está viva de milagro, te querés matar. En vez de hacer lo posible por convencer a tu viejo de que te dejé ir al concierto, llenarle la cabeza diciéndole que vos te pagas las entradas, que vas con una amiga, que las llevan y las pasan a buscar y todas esas cosas que de nada sirven, hablalo con tu bisabuela/o que segurísimo está RE podrida de que le festejen todos los cumpleaños como si fueran los últimos y está segura de que va a vivir un año mas, y vas a ver que ella lo convence al toque.
- Las chicas te llaman para ir a pasar el día a una quinta, lo que es igual a: Pileta, chicos caños y toda la bola esa. Cuando te probás la bikini, te das cuenta de que, aparte de no haberte depilado, tenes 5 kilos de más, de vuelta, te queres matar. Ahora, en lugar de ponerte a gritar como una loca, llamar a tus amigas y decirles que no vas, inventandoles la peor escusa. Agarrás la Depilady, te depilás y en vez de la bikini te calzás esa trikini DIVINA que te regalaron el verano pasado, si total, quien te va a venir a mirar los rollitos justo ahora!
- Tenés un cumple en un restó super top de Palermo, te comprás un vestidito divino, te calzas unos tacos chinos y, por si era poco, vas a la peluqueria. Cuando llegás a la fiesta te das cuenta de que la cumpleañera tiene el mismo vestido que vos. Seguramente, tu primer reacción va a ser encerrarte del baño y no salir de ahi durante toda la noche. Pero no, en vez de eso, vas y le preguntas a la cumpleañera donde lo compro, que talle es y todas esas cosas que preguntamos las mujeres, después de eso, te asegurás de que todo el mundo empieze a joder y a reirse de la coincidencia, y así quedaste como el alma de la fiesta.
- Acabas de llegar a un boliche, mirás para todos lados y cuando tu vista llega a la barra, ves que hay un rubio divino mirandote. Por lo general en esta situación lo que solemos hacer es inmediatamente después de que nos damos cuenta, empezamos a cuchichear con nuestro grupo de amigas, estas por lo general, nada disimuladas, empiezan a mirarlo, y en ese momento, quedaste como la tonta del siglo. Ahora, si en vez de eso, vas hasta la barra a pedir algo, justo al lado de él, mientras esperas le preguntas el nombre y cuando te dan el trago, agarrás y te las tomás para la pista, cuanto apostamos a que te sigue?

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