martes, febrero 2

Esa herida que jamás llegarás a curar

No puedo tener tantas ganas de ver a mis amigos, les juro, no lo soporto más. Este último tiempo fueron letras atrás del monitor y es súper depre eso:( pero bue, si todo sale bien y mi queridísimo papá me deja el jueves voy a Parque Norte y los veo, y ahi sí que vuelvo a ser la persona más feliz del universo.

Me está empezando a hinchar las gomas mi computadora, porque aparte de ser más lenta que una tortuga, me cuesta un huevo y la mitad del otro entrar al puto facebook, asi que nosé. Hay dos opciones: 1. Mandar a arreglar esta mierda. 2. Que mi abuelo se digne a darme la bendita(Bendita con B larga mamita, para que aprendas(que buena que soy, dios!)) compu que me debe.

El calor este de mierda me tiene harta, osea, con el aire y eso se soporta bastante, pero salís a la calle y te querés matar! Te derretís boludo, fuera de joda.

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